Alimentación y tensión arterial

Ya dice el refrán que somos lo que comemos y cada vez parece que cobra más importancia esta afirmación. Las investigaciones resaltan cada vez más la importancia de una alimentación equilibrada y ordenada.

Desde aquí vamos a intentar daros unas pautas para que vuestra alimentación contribuya a vuestra buena salud.

  1. Cocina en casa: Este tal vez sería nuestro principal consejo. Cocinar en casa tiene una gran cantidad de ventajas. Además del ahorro económico ganaremos en salud y si lo hacemos en compañía ( con tu pareja, con tus hijos o con quien quieras) se consiguen grandes momentos de charla, anécdotas y descubrimientos que mejorarán sin duda nuestra vida. Además el experimentar nuevas recetas, probar cosas, disfrutar de los descubrimientos ( e intentar restarle importancia a los fallos los días en los que el plato en cuestión no nos salga) contribuyen en gran medida no solo a nuestra salud física sino mental y espiritual. Y no te preocupes si eres de los que no saben hacerse ni un huevo frito: a todo se aprende y hay miles de sitios en internet en los que obtendrás recetas sencillísimas para qu vayas mejorando poco a poco.
  2. Compra alimentos frescos: Porque claro, cocinar en casa está muy bien, pero cuando hablamos de cocinar nos referimos a comprar comida sin procesar y elaborarla de alguna forma. No nos vale con comprar un precocinado, abrir la tapa y encender el microondas. Los alimentos procesados por lo general tienen altas cantidades de grasas, sal y azúcar y son mucho menos saludables que los alimentos frescos.
  3. ¿ Ecológicos? ¿ Orgánicos? Pues no tenemos una respuesta muy clara a esta pregunta. ¿ Aportan algo más a nuestro organismo que los alimentos “normales”? Hay diversos estudios que no han sido capaces de encontrar asociaciones significativas entre el consumo de estos alimentos y una mejor salud. ( mientras que todos los estudios reflejan claramente los beneficios de consumir productos frescos frente a los procesados). Así que desde aquí no podemos recomendarte que los compres. Evidentemente los ecológicos son, como mínimo, tan buenos como los no ecológicos, así que si puedes permitirtelo ( suelen ser más caros) no te lo pienses , pero si no puedes comprarlos no te martirices pensando que estás maltratando a tu cuerpo y el de tu familia.
  4. Evita las bebidas azucaradas. En general la mejor bebida es el agua. Los refrescos,zumos etc deberías reservarlos para ocasiones especiales ( celebraciones, fiestas…) por su alto aporte calórico y poco o nulo interés nutricional. En cuanto al vino, cerveza… puedes tomarlos pero con moderación

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